Monumento a las Grandezas de Ávila

El “Monumento a las Grandezas de Ávila” es un testigo mudo de las idas y venidas de los abulenses, la seña de identidad de la plaza del Mercado Grande y, por ende, de la ciudad. En Ávila, y fuera de ella, todos conocemos este monumento, popularmente conocido como la Palomilla, y pese a estar situado en uno de los centros dinámicos de la ciudad es, a grandes rasgos, tan desconocido como notorio.

¿Qué saben del monumento? Como habrán podido observar, la Palomilla está consagrada a Santa Teresa de Jesús, cuya estatua culmina y preside la obra, pero pese a esto el conjunto arquiescultórico está dedicado, como he señalado anteriormente, “a las Grandezas de Ávila”. Fue iniciado por la Diputación Provincial en 1882 con motivo del III Centenario de la muerte de Santa Teresa (año, por cierto, en el que también se derriba la antigua Alhóndiga, sita en la misma plaza del Mercado Grande), obra del artista zaragozano Félix Navarro que ganó el concurso del monumento, bajo el lema “El amor da vida a las piedras”, y la imagen de la Santa obra del escultor, también zaragozano, Carlos Palao.

El monumento realizado por la Diputación “osténtase en la Plaza del Alcázar, sobre una base cuadrada de granito, que cierran gruesas y pintadas barras de hierro, un prisma en cuyos cuatro frentes hay inscriptos los nombres de los Santos, Escritores, Políticos y Guerreros que, con las glorias de su fama por sus brillantes hechos, dieron honra y prez a la provincia, y sobre el prisma una columna que sustenta la estatua de la Santa“*

“La inspiración es muy espiritual: sobre los Santos, Políticos, Escritores y Guerreros, representados por unos nombres seleccionados entre incontables, se alza la excelsa Doctora Mística, Santa de la Raza. Escritora insigne del habla española y la mejor estratega de una familia de valientes paladines de la Civilización… Se trata de un monumento del estilo neoclásico, correspondiendo muy bien así a las ideas que nos expresa, pues nuestra Madre Teresa no es una Santa gótica, sino plenamente renacentista en su espíritu y en sus manifestaciones literarias. La base es firme, granítica; el pedestal, coronado por escudos y cimeras, evoca la gloria que pasa, siendo no obstante base de la exaltación beatífica suprema. Por eso, la columna es redonda, cual conducto de todo lo que el arca de la Historia guarda y eleva de valores humanos hacia el Cielo…”**

Desde entonces, y ya van 130 años desde que se levantó el monumento, la Palomilla vigila en silencio el devenir de los abulenses**, excepto en el periodo 1965-1985, que fue desmontada y reubicada en el jardín del Recreo.

Por si no conocen los nombres de los “Grandes” esculpidos, y aceptados por la Real Academia de la Historia, los expongo a continuación:

SANTOS

Segundo, Vicente, Sabina y Cristeta, Pedro del Barco, Juan de la Cruz, Bº Alonso de Orozco, Va María Díaz y Va Maria Vela.

ESCRITORES y ARTISTAS

El Tostado, Juan Sedeño, Alfonso Díaz de Montalvo, Juan Díaz Rengilfo, Luis Dávila, Sebastián Vivanco, Nicolás García y Gil González Dávila.

POLÍTICOS

Isabel I de Castilla, Pedro Sánchez Zurraquín, Sancho Dávila, Pedro de La Gasca, Diego Espinosa, Diego de Gúzman, Enrique Dávila Gúzman y Diego Mexía Velázquez.

GUERREROS

Gil González Dávila, Gómez Dávila, Alfonso Dávila Alvarado, Sancho Dávila, Fernán Gómez Dávila, Alfonso Dávila Guzman, Pedro Dávila y Antonio Dávila y Toledo.

La mayoría de ellos si son conocidos, como pueden ser San Juan de la Cruz, El Tostado, Isabel I de Castilla o Gil González Dávila, por citar uno de cada grupo; pero otros pasan desapercibidos, e incluso muy posiblemente no tengan ni la más remota idea de quienes son. Por esta razón, me propongo recoger, en próximos post, una breve descripción de cada ilustre que glorifica la historia de Ávila.

palomilla2

Pintor del Mercado Grande y la Palomilla


*  La información extraída pertenece al libro “El Mercado Grande de Ávila”, pgs. 194-195, en palabras de Jesús Mª Sanchidrián Gallego. Para saber más sobre este monumento, pueden consultar las siguientes obras: MAYORAL SÁEZ, José: Grandezas de Avila. Imprenta Magdaleno y Sarachaga, Ávila, 1888. GRANDE MARTÍN, Juan: Castillos en la tierra de Ávila, op. cit., págs. 157-162. FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ. Maximiliano: Sociedad y Opinión, op. cit., págs. 157-160. RUIZ-AYÚCAR, Juan: El agitado vuelo de la “palomilla” El Diario de Ávila, 21.01.2001

** GRANDE MARTÍN, Juan. Emoción de la ciudad. Ávila, 1972, pg. 75.

***  Hay quien, en tiempos modernos, propone actualizar, o hacer un nuevo monumento a las Grandezas de Ávila. Divertida y crítica propuesta.

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Acerca de serzi

Licenciado en Historia y Graduado en Educación Primaria, especialista en Archivística y Gestión Cultural del patrimonio histórico, artístico y cultural. Defensor de la divulgación y convencido de la importancia que tiene educar con y para la cultura. Como profesor de Geografía e Historia me he formado en el campo de la educación y de la enseñanza durante toda mi vida, orientando mi formación hacia el fomento de una escuela diversa e inclusiva. Siempre en el camino de nuevos proyectos, dispuesto a descubrir historias que contar y retos que afrontar.

Publicado el enero 5, 2014 en Ávila y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. En la foto del jardín del Recreo que aparece en el correspondiente vínculo, mirando con atención y ampliando algo la imagen, puede verse una placa, supongo que hoy perdida, comparable a la que perdura en la fachada del edificio, extinto convento de santa Ana, en la plaza del mismo nombre, que alberga ahora algunas dependencias de la Junta de CyL.
    Una placa laudatoria que debió ensalzar alguna cosa del franquismo, pues parece leerse en en el encabezamiento del texto inscrito “Franco…” etc.
    Desconociendo de qué placa exacta pudiera tratarse, supongo que sería una comparable a la existente, que podríamos denominar “Trilogía de grandeza patria” pues en ella se utiliza esa expresión para referirse a diversos acontecimientos históricos ocurridos en ese monasterio.
    Debió desmontarse y trasladarse ( y no sé si perderse entonces, recolocarse en otro lugar o destruirse más recientemente) con ocasión del traslado del convento y derribo del paredón o posterior remodelación del edificio.
    En la imagen, se localiza encastrada entre los demás materiales que componían el muro/ paredón del convento, sobre el techo del coche, justo por encima de la señal de ceda el paso que se ve “por detrás”

    ………
    El caso es que me suena vagamente haberla leído en mi niñez, pero no consigo traerla con detalle a mi memoria.

  2. (También puede verse la correspondiente placa del callejero, “Paseo del dos de mayo” algo más a la izquierda)

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  2. Pingback: Capítulo 5: ¿Por qué se esconde Vetusto Man? | Los 4 palos

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